Make your own free website on Tripod.com

El Coquena


Habita en la zona de la puna (Salta y Jujuy) y se aparece a los pastores y a
los cazadores de vicuñas que cazan con armas de fuego.
Se dice que es un hombrecito retacón, de cara blanca y con barba. Según E.
Bossi es lindo, elegante, lleva un sombrero ovejón y usa ropa tejida con
lana, pantalón de barracán, camisita de lienzo y un collar de víboras
relumbrando, calza sus pies con ojotitas con clavos de plata.
Cambia su poncho todos los años para el carnaval y lo entierra, al viejo, en
donde tiene su tesoro escondido.
Es el patrón de los animales del campo y de los cerros. Sólo permite que
cacen por necesidad y a la vieja usanza (rodeando las tropas con hilos y
trapos colorados y boleándolas).
Para pedirle permiso a Coquena, hay que dejarle ofrendas.



El Pombero


Es muy parecido al Duende, pero a diferencia de aquel, se lo ha visto muy
pocas veces.
Tiene los pies al revés para dificultar su búsqueda. Puede tomar la forma de
cualquier animal. Según Bossi, a la distancia parece un carpincho parado en
las patas traseras, sus ojos no son como los nuestros, sino chatos, como los
del sapo, y con cejas de pelo largo.
Mira fijo igual que las lechuzas. Tiene la boca grande y alargada y sus
dientes son muy blancos.
Se dice que es el dueño de los pájaros y del sol y señor de la noche.
Sale a pasear en los meses de Octubre y Noviembre, cuando empieza el calor
(en el N.O. y N.E.).
Cuentan que una vez, el Pombero se enojó con un hachero de la provincia de
Formosa: Marco Gavasa, lo sacó del rancho con cama y todo durante la noche y
lo dejó en medio del monte. Esto mismo se repitió durante varias noches
hasta que una vuelta lo golpeó y lo dejó paralítico. Marco Gavasa murió a
los 86 años en el año 1972.
Quiere a los chicos buenos y golpea a los malos. Cuando uno le imita el
grito o el silbido, éste le contesta en forma enloquecedora. Dicen que se lo
ahuyenta con ajo.


Volver