La Salamanca
Es una fiesta organizada en honor al macho cabrío en algún socavón
de roca
alejado del poblado. En ella se sirven exquisitos manjares y bebidas y se baila
y canta hasta la primera luz del amanecer.
En la Salamanca se encuentran brujas, almas condenadas, y demonios de los
infiernos.
En Tucumán se han encontrado Salamancas en las localidades de Las Cejas,
Monteros, Tafí (Salamanca del Siambón) y en otros lugares no tan
conocidos
(Valles Calchaquíes). Se dice que a la Salamanca pueden ingresar todos
aquellos
que deseen hacer un pacto con el Diablo o adorarlo. Al ingresar al socavón
se
debe besar los cuartos traseros de un carnero y luego entregarse a la orgía.
En las noches suele oírse el estruendo de la música y carcajadas
de los
condenados. Si alguien pasa cerca de la Salamanca y no desea ser tentado a
ingresar, debe llevar un Rosario en la mano o bien ser un hombre de mucha Fe.
La
gente que participa de la Salamanca puede estar varios días sin dormir
y no se
les nota el cansancio, además son "agraciados" con algunas
virtudes como la
ejecución de instrumentos, la capacidad de canto, la oratoria, etc. signos
estos
característicos de haber firmado un contrato con el Diablo.