Si me gusta no gusta
el gusto que gusta tu gusto.
Tu gusto no gusta el gusta el gusto,
pero si tu gusto gusta
el gusto que gusta mi gusto,
mi gusto gusta lo mismo
que gustas tú.
Por qué será que la yegüita
mueve el agüita
con su lengüita.
Y la cigüeña tan pedigüeña,
siente vergüenza.
¡Qué antigüedad!